El plomo mágico.
Consiste en un plomo con una cola de plástico flexible, y acabado en una
argolla, para poder engancharlo.
Está pensado para la pesca en fondos rocosos,
donde se enganchan mucho los aparejos.
Debido a su diseño alargado por el tubo de plástico, no entra con tanta
facilidad como un plomo normal entre las grietas de las rocas, por lo que se
engancha mucho menos.